Esta vez, nos vale madres y padres, Rosario

0
887

El martes a primera hora podíamos leer que, de acuerdo a tres auditorías forenses realizadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de los ejercicios 2014 y 2015, tanto la SEDESOL como la SEDATU, bajo la titularidad de Rosario Robles, se desviaron MIL 311 MILLONES de pesos.

Según las investigaciones, se encontró que parte del dinero se transfirió a Monex y a CI Banco, desde donde se dispersó a cuentas domiciliadas en diversas partes del mundo.

En el caso de SEDESOL, el desvío se hizo a través de la contratación de Radio y Televisión de Hidalgo, con quien se firmaron diversos contratos en marzo, mayo y septiembre de 2014, y otros en enero y febrero de 2015.

Cabe aclarar que Rosario Robles fue la secretaria de SEDESOL de diciembre de 2012 al 26 de agosto de 2015, fecha en la que fue sustituida por el hoy candidato a la Presidencia por el PRI, José Antonio Meade, quien al parecer no vio nada.

En el caso de la SEDATU, fueron contratos con el Sistema Quintanarroense de Comunicación Social fechados en septiembre y octubre de 2015, ya estando Robles al frente.

La ASF señaló que la firma con estas entidades fue con el propósito de eludir requisitos de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público.

Los institutos a su vez subcontrataron 84 proveedores de los cuales al menos 13 eran empresas fantasma.

Las auditorías, con las claves D17002, D17011 y D17012, fueron concluidas el 19 de enero y su realización fue autorizada por el auditor superior en marzo, julio y agosto del año pasado, tras recibir denuncias sobre estos ilícitos.

Una vez que las auditorías sean entregadas a la Cámara de Diputados y si los entes fiscalizados no pueden desvirtuar las irregularidades, la ASF podrá interponer una denuncia ante la PGR para proceder penalmente contra quien resulte responsable.

Esta información fue publicada en primera instancia por el periódico Reforma el pasado martes y la secretaria Rosario Robles antes de las 10 de la mañana ya la había calificado como falsa, cuando en realidad es la Auditoría Superior de la Federación quien audita y hace las observaciones pertinentes, no el periódico.

Obviamente, hay una contextualización de los tiempos de la titularidad en cada una de las dependencias, que resultan muy coincidentes.

Y como suele pasar cuando toca, aún no terminaba el día y la ASF aumentó el monto de los recursos desviados desde la SEDESOL y la SEDATU durante la administración de Rosario Robles.

Al dar a conocer tres auditorías más practicadas a la Cuenta Pública 2016, en la que, desde la SEDATU también se firmaron convenios con Televisora de Hermosillo y la Universidad Politécnica de Quintana Roo, el órgano fiscalizador indicó que el presunto quebranto ya se había incrementado a 2 MIL 130.9 MILLONES de pesos, 819.9 millones adicionales.

A través de un flujograma contenido en el reporte de la Auditoría, la ASF explica que desde SEDESOL se desviaron presuntamente 955 millones 311 mil pesos en 2014 y 2015.

En tanto que, desde la SEDATU, el presunto desvío asciende a mil 175 millones 675.6 miles de pesos, esto durante los años 2015 y 2016.

El esquema de simulación, conforme a lo detectado por la ASF, consistió en que las dependencias firmaron convenios con las diferentes entidades públicas para obtener servicios relacionados con el diseño, producción y difusión de mensajes institucionales.

Sin embargo, los servicios solicitados no se prestaron y, pese a ello, la SEDESOL y la SEDATU, pagaron a los entes públicos y estos a su vez dispersaron los recursos, a diferentes empresas, la mayoría de las cuales tienen relación entre sí, ya sea porque tienen el mismo apoderado legal o declararon tener el mismo domicilio fiscal.

“Del total pagado a los proveedores, 35 de ellos recibieron un total de mil 901 millones 927.6 mil pesos, que representó el 94.6 por ciento del total pagado, que a su vez 23 de éstas destinaron recursos a 43 empresas, por la cantidad de mil 501 millones 74 mil pesos, sin la justificación que acredite los pagos realizados”.

No cabe duda que el “modus operandi” es de patente tricolor, aunque ya se lo hayan fusilado en otros lados, y lo han repartido como un panfleto en las diferentes dependencias federales, con los gobiernos estatales y obviamente en las delegaciones federales en los estados.

Cuanto más audita la ASF el lastre sobre la campaña de Meade se vuelve insostenible, todo su discurso anticorrupción –si es que tiene alguno- se convierte en incongruente, de una u otra forma desde la SEDESOL o desde la SHCP, al menos fue omiso.

A estas alturas del sexenio y con el proceso electoral en puerta, sería lógico que la secretaria Rosario Robles presentara su renuncia, pero el cinismo es tal, que prefirió retar al Reforma de manera inmediata.

¿Acaso creen que con un silencio sepulcral podrán seguir pateando el bote?

A inicios del sexenio, Peña Nieto, en un escándalo de la “Cruzada contra el Hambre”, le dijo a la entonces secretaria de SEDESOL:

“No te preocupes, Rosario”, todo hace suponer que en esta ocasión parece más apropiado: “Esta vez, nos vale madres y padres, Rosario”.

A mis admirados compañeros periodistas e investigadores de la “Estafa Maestra” me permito precisarles que posiblemente esta estafa sin desperdicio inició el primero de diciembre de 2012 y esperemos termine el 30 de noviembre de 2018.

¡Urge, carajo!

Vía El Mañanero Diario